En una jornada marcada por el agradecimiento y el sentido de pertenencia, los alumnos de la XIV Promoción recibieron este lunes el banderín del colegio. El acto puso de relieve la sólida alianza entre el centro y las familias como pilar fundamental de su proyecto educativo.
La sede de Altasierra acogió este pasado lunes, a las 19:00 h, uno de los eventos más significativos del calendario académico: el Acto de Entrega de Banderines de la XIV Promoción. Ante un auditorio completo, los alumnos de PEP 9 fueron los grandes protagonistas de una tarde que combinó solemnidad, recuerdos y una mirada ilusionante hacia el futuro.
Gratitud a las familias: el centro del mensaje
La clausura del acto estuvo a cargo de los directores de ambas sedes, Gemma Arasanz (Directora de Adharaz) y Luis Cejudo (Director de Altasierra), quienes quisieron dedicar sus palabras finales a los padres y madres de los alumnos.
Ambos directores coincidieron en expresar un profundo agradecimiento a las familias por la confianza depositada en el colegio a lo largo de todos estos años. Subrayaron que la formación integral de los alumnos solo es posible gracias a esa estrecha colaboración entre hogar y colegio, destacando el valor del compromiso de los padres al elegir un proyecto educativo que busca no solo la excelencia académica, sino también la madurez humana y cristiana de sus hijos.
Testimonios de una formación de vida
Durante el evento, los asistentes pudieron disfrutar de las reflexiones de antiguos alumnos que hoy son el vivo reflejo de los valores de Adharaz-Altasierra. Victoria Mellado, estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad de Sevilla, emocionó al público al relatar cómo el colegio le proporcionó las herramientas necesarias para su etapa universitaria.
Victoria hizo especial hincapié en el esfuerzo de sus padres: «Gracias por el sacrificio de tenerme en este colegio», afirmó, mientras animaba a los actuales alumnos a ser conscientes del «gran regalo» que representa su formación.
Por su parte, Antonio Cardesa, alumni Altasierra, y estudiante de ADE, compartió su experiencia personal bajo el lema «¿Qué me llevo del colegio?». En su intervención, recordó su paso por las aulas como el lugar donde aprendió lecciones esenciales para la vida: la convivencia, el valor del perdón y el agradecimiento a los profesores que le acompañaron en su crecimiento.
Una promoción con identidad propia
El momento más esperado fue la imposición de los banderines, una distinción que los alumnos de la XIV Promoción recibieron con orgullo. Este gesto simboliza no solo el reconocimiento a su trayectoria hasta el momento, sino también el compromiso de llevar consigo el sello del colegio allá donde vayan.
Tras la lectura de la memoria de la promoción, que repasó los hitos más entrañables de su paso por el centro, el acto concluyó con un aperitivo familiar. Fue el broche de oro para una tarde donde la comunidad educativa de Adharaz-Altasierra volvió a demostrar que su mayor activo son las personas que la integran. Y que la familia es la base del proyecto educativo.































































