Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

"Mi hijo pega" es una afirmación que inquieta a muchas familias. Pero lejos de ser un signo de agresividad o de maldad, estas conductas son parte normal del desarrollo en la primera infancia. En este artículo te explicamos por qué ocurre y cómo enseñar a los hijos con calma, sin castigos ni etiquetas.

Comparte

Mi hijo pega ¡socorro! Te contamos por qué ocurre y qué hacer

Hay tres palabras de afirmación que pueden descolocar a cualquier madre o padre: «mi hijo pega». Porque no es una suposición, ni una duda: es el reconocimiento de algo que ha ocurrido. Y cuando un niño pequeño pega, empuja o muerde, es fácil pensar que algo va mal. Pero en la primera infancia, estas conductas no son señales de agresividad o maldad, sino una etapa normal del desarrollo.

Un finde para educar Mi hijo pega ¡socorro Colegio Monaita Mulhacen Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

Si estás en el momento «mi hijo pega», respira. No estás solo y no lo estás haciendo mal.

En este artículo (y en el podcast que enlazamos al final), te contamos por qué ocurre y cómo acompañarlo sin castigos ni dramatismos.

Mi hijo pega… ¿es normal?

Que un niño pequeño pegue, muerda o empuje no es extraño. De hecho, es una etapa evolutiva habitual entre los 18 meses y los 3 años. 

A esta edad, el niño aún no tiene desarrolladas las herramientas necesarias para gestionar sus emociones, ponerles palabras o controlar sus impulsos.

La psicóloga del desarrollo Laura E. Berk, explica que esta conducta se conoce como agresión instrumental.

Con la agresión instrumental el niño no busca dañar, sino conseguir algo (un juguete, atención, espacio personal), y lo hace de la manera más directa que conoce: con su cuerpo.

Con el tiempo —y con el acompañamiento adecuado— estos comportamientos van disminuyendo, gracias al desarrollo de:

  • El lenguaje emocional, para expresar lo que siente.
  • La empatía, para reconocer el dolor o la frustración del otro.
  • El autocontrol, para frenar impulsos.

Mi hijo pega ¡socorro Un finde para educar Colegio Monaita Mulhacen 2 Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

Si tu hijo pega a los 2 años no es violencia ni maldad: es desarrollo infantil

Vivimos en una sociedad cada vez más consciente de la importancia de prevenir la violencia, y eso es muy positivo. 

Pero, en la primera infancia, debemos hacer una distinción clara: esto no es violencia, es parte del desarrollo natural.

Hasta los 4 años, aproximadamente, pegar, empujar o morder no es violencia intencionada, sino una forma inmadura de comunicarse cuando aún no saben expresar lo que sienten o necesitan.

Lo normal es que un niño, en esta etapa, a veces pegue… y otras veces reciba. Porque todos están aprendiendo a convivir.

Entender que esos episodios son aprendizaje, nos ayuda a no etiquetar, sino a acompañar: con calma, con límites y con palabras que les enseñen a hacerlo mejor.

Lo que el niño necesita no es miedo, sino presencia, límites serenos y un modelo claro.

Mi hijo pega ¡socorro Un finde para educar Colegio Monaita Mulhacen 4 Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

Ideas sencillas para los padres que afirman «Mi hijo pega»

En el podcast de esta semana en COPE Granada, dentro del ciclo Un finde para educar, te contamos cómo acompañar estas situaciones sin recurrir a etiquetas ni castigos.

1. Traduce el golpe en palabras

Un niño pequeño que empuja o pega no está planeando dañar: está intentando comunicar algo que aún no sabe decir.

Puede ser cansancio, frustración, miedo o simplemente un deseo que no sabe postergar.

Ayúdale a poner nombre a eso.

No hace falta una gran lección, basta una frase como: “Parece que estás muy enfadado. Vamos a buscar juntos otra forma de decirlo.”

El objetivo no es solo que deje de pegar, sino que empiece a descubrir el poder del lenguaje para expresar lo que vive por dentro.

Mi hijo pega ¡socorro Colegio Monaita Mulhacen Attendis Granada Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

 

2. Reacciona sin etiquetas

En momentos de tensión es fácil decir lo primero que sale: “¡Eres un bruto!”, “Así no te va a querer nadie”. Pero esas frases, más que corregir, hieren y definen.

Evitar la etiqueta no significa justificar lo que ha hecho, sino ayudarle a comprenderlo sin encasillarse.

Intenta cambiar el juicio por una pregunta que abra reflexión: “Eso que has hecho no está bien… ¿Qué crees que podrías hacer diferente la próxima vez?”

Estás educando no solo su conducta, sino su autoconcepto.

Fotos Web MT MH 5 Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

3. El poder del ejemplo

Un niño observa más de lo que escucha.

Aprende cómo se gestiona un conflicto viendo cómo tú gestionas los tuyos:

  • cómo hablas cuando estás cansado,
  • cómo reaccionas cuando algo te enfada,
  • cómo pides perdón cuando te equivocas.

 

Cada vez que tú eliges respirar antes de hablar, estás dándole una lección silenciosa pero duradera.

Puedes decírselo en voz alta, si quieres reforzar el gesto: “Cuando me enfado, intento parar y respirar. ¿Lo probamos juntos?”

Mi hijo pega ¡socorro Un finde para educar Colegio Monaita Mulhacen 6 Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

“Mi hijo pega, ¡socorro!”: nuevo episodio en Un finde para educar

Cuando un niño pequeño pega, empuja o muerde, muchos padres sienten un vuelco en el estómago. ¿Es normal? ¿Estoy fallando en algo? ¿Cómo reaccionar sin gritar o castigar?

En este nuevo episodio del ciclo Un finde para educar del Colegio Monaita-Mulhacén, en colaboración con COPE Granada, abordamos una de las inquietudes más comunes en la crianza de la primera infancia y damos unas ideas prácticas muy sencillas para trabajar estos comportamientos en casa.

En el podcast de esta semana hablamos de:

  • Por qué es habitual que los niños pequeños peguen (y qué hay detrás de esa conducta).

  • Qué frases podemos usar para poner límites sin herir.

  • Cómo enseñarles a expresar lo que sienten, incluso cuando aún no tienen palabras.

  • El papel del adulto como modelo: cómo nuestra forma de reaccionar marca la diferencia.

Dale al play aquí.

Un agradecimiento muy especial

La imagen de portada fue posible gracias a Ana, una alumna de Attendis Preschool Granada de apenas 2 años, con una capacidad asombrosa para expresar emociones.

Le pedimos que mostrara distintas caras —tristeza, enfado, sorpresa— y las interpretó con una claridad que nos dejó maravillados.

En una noticia donde hablamos de lo importante que es ayudar a los más pequeños a identificar y expresar sus emociones, Ana se convierte en un ejemplo sencillo de cómo, incluso a muy corta edad, los niños ya sienten intensamente… y pueden comunicarlo cuando los adultos les damos el espacio y las herramientas.

Compartimos también esta imagen suya, alegre y espontánea, como muestra de su expresividad, algo que trabaja a diario en el Espacio Activo de Aprendizaje Emocognitivo de Attendis Preschool.

El Espacio Emocognitivo es uno de los ocho Espacios Activos de Aprendizaje de Attendis Preschool diseñados para niños de 0 a 2 años.

Este espacio integra el desarrollo emocional y cognitivo, permitiendo a los pequeños explorar y expresar emociones mientras desarrollan habilidades cognitivas fundamentales.

Se enfoca en actividades que fomentan la atención, la memoria y la concentración, siempre desde un enfoque lúdico y adaptado a su corta edad.

Gracias, Ana, por ser parte de esta historia que, como ves, también habla de ti.

Mi hijo pega ¡socorro Colegio Monaita Mulhacen Attendis Granada 10 Mi hijo pega en la guarde ¿qué hago?

Seguir leyendo