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Pedagogía de alto rendimiento en competencias y valores para la vida

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Valores y actitud, capacidad de “desaprender para aprender” y habilidades sociales y comunicativas. Son las competencias que demanda el mercado laboral, imprescindibles para los profesionales del siglo XXI. Así lo pusieron de manifiesto los expertos en captación de talento de las instituciones más importantes de la provincia de Almería, en la mesa redonda organizada por el colegio Altaduna-Saladares para las familias con alumnos en el segundo ciclo de Secundaria y en Bachillerato para dar respuestas a las inquietudes de los padres sobre el futuro laboral de sus hijos, sobre el que los ponentes fueron tajantes: “Es el momento de estar optimista”. 

Lo defendió Alonso Fernández Bombín, director de Gestión de Talento de Cosentino, uno de los protagonistas de la mesa junto a Emilio Jesús del Águila, también director de Talento de Cajamar, y el vicerrector de Postgrado, Empleabilidad y Relaciones con las empresas y las instituciones de la Universidad de Almería. Como moderador, el jefe de informativos de Cadena COPE en Granada, Juan de Dios Jerónimo. 
Fernández Bombín comenzó su exposición afirmando que “cada vez hay más dificultades para cubrir plazas que ofertamos en las empresas”. Por eso, aunque manifestó entender que exista “cierto miedo a los trabajos del futuro”, afirmó que “el cambio aún no ha llegado y cuando llegue, vuestros hijos van a estar muy preparados”. 

Profesionales del siglo XXI

Entre las características que debe tener el profesional del siglo XXI, el director de Talento de Cosentino destacó “la capacidad de aprender todo el tiempo” y se mostró convencido de que “el gran cambio será en la universidad, a la que los profesionales tendrán que asistir cuatro o cinco veces a lo largo de sus vidas”. También habló de la interconectividad y de las habilidades sociales y comunicativas pero, sobre todo, de dos aspectos “que siempre, siempre, valoro por encima de todo en la selección de personal” y son los valores “que se transmiten en el colegio y en la familia” y la actitud, “que el profesional sea alegre, motivado, positivo…”
En el mismo sentido se expresó Emilio Jesús del Águila cuando aseveró que nunca pregunta “por la formación previa de un aspirante, sino por qué podrá hacer en el futuro para seguir formándose”. De esta forma, resaltó la “capacidad de desaprender para aprender” como cualidad deseable en los profesionales del siglo XXI. “Es verdad que los cambios van muy rápido y va a ir a peor, por lo que solo le irá bien a quien encaje esos cambios”, aseguró. 

El experto comentó sin embargo que “la cuarta revolución de la que tanto se habla está solo en las personas, no en conocer el funcionamiento de la tecnología, sino en saber sacarle partido; los trabajos siempre van a consistir en personas que traten con personas”. 
Del Águila quiso dar algunas ideas como que “9 de cada 10 ‘startups’ no llegan a los tres años de vida” o que “el 75% de los puestos laborales a cubrir en 2030 todavía no se han inventado” y subrayó la importancia de “la resiliencia” como valor para lidiar con un fracaso que solo significa aprendizaje. El director del colegio Saladares, Jaime Díaz, puso de relieve en este punto que precisamente el valor de la resiliencia ha sido el valor trabajado en el último mes de forma trasversal en el proyecto educativo del centro, mientras que en el mes de febrero esa educación en valores ha puesto el acento en el optimismo, otra de las cualidades por la que apuestan los expertos en talento. 

Talento y pasión

También la pasión. El vicerrector de la UAL Juan García García inició su exposición pidiendo a los futuros profesionales que sean “apasionados”. “La universidad está sufriendo unos vaivenes muy fuertes y aguanta el tipo; por eso, no hay que tener miedo”. El vicerrector repasó algunas iniciativas que la UAL está llevando a cabo “siempre en base a la fuerte alianza que tiene con el tejido productivo” tales como los itinerarios formativos, el programa de competencias transversales -que trabaja aptitudes como la inteligencia emocional o el trabajo en grupo-, la formación dual y el centro de formación continua.

“Los padres tenéis gran importancia en inculcar cambios culturales en vuestros hijos, como el necesario cambio que introduzca en la cultura latina la acepción de fracaso que existe en la cultura anglosajona, donde fracasar es un valor, ya que lo importante es levantarse”, defendió el ponente. 
En definitiva, los expertos insistieron en que “es el momento de estar optimista porque cualquier estudio que se realice es una buena elección, es el momento perfecto para elegir según la pasión de cada uno y tener los ojos y oídos muy abiertos, ya que un profesional con olfato, pasión y que se adapte al aprendizaje continuo, estudie lo que estudie, será un profesional del siglo XXI”. 
“Tenéis que tener muy presente que los estudios universitarios que elijan no son el final, sino tan solo el principio”, concluyeron. 
El director del colegio cerró la mesa redonda con el convencimiento de que la formación integral y personalizada que ofrecen los centros de Attendis, enfocada en los valores de las personas que fueron resaltados durante la sesión, dan respuesta a estas exigencias del mercado laboral cambiante.

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